¿Me «hackearon» la cuenta?
«Me hackearon», lo primero que expresamos cuando notamos manipulaciones en nuestras cuentas personales; aunque en la mayoría de los casos no se trata de hackeos como tal, sino que son el resultado de la inocencia de nuestra parte más la viveza de los amigos de lo ajeno. Estos son algunos puntos que nos hacen más propensos a caer en tales situaciones:
- Tenemos esa mala costumbre de asignar la misma vieja contraseña a todas las cuentas, cediendo el control total de nuestra existencia en la red al afortunado que logre descubrirla.
- Tendemos a crear contraseñas simples y fáciles de adivinar o captar, como emplear palabras familiares, frases comunes o combinaciones recurrentes.
- Somos muy perezosos y hasta nos irritamos cuando el servicio nos aconseja agregar un correo electrónico alternativo o un número telefónico, datos que pueden salvarnos.
- Somos muy confiados cuando se trata de prestar nuestros equipos a extraños, dándoles la oportunidad de acceder a las contraseñas guardadas en el navegador a través de tretas o de instalar aplicaciones que registran nuestra actividad.
- No cerramos nuestras sesiones cuando empleamos equipos de terceros, como cuando dejamos nuestras cuentas abiertas al salir de un cibercafé, confiando demasiado en la buena fe del siguiente cliente.
- Nos pasamos de inocentes con cuanto correo recibamos, obedeciendo instrucciones, siguiendo enlaces y ofreciendo datos sin detenernos a observar de dónde procede el mensaje y de lo que estamos comprometiendo.
Siempre es aconsejable pasarse por las opciones de seguridad de nuestras cuentas y averiguar cómo podemos protegernos. Muchos sitios nos permiten revisar si hay actividades extrañas, cerrar las sesiones que hayamos dejado activas en otros equipos y fortalecer la seguridad con la Verificación de dos pasos, levantando un muro ante cualquiera que logre obtener nuestras contraseñas, ya que siempre se requerirá de un código enviado a nuestros móviles para poder proseguir con la autenticación.
Publicar un comentario
Sé respetuoso, no publiques información personal (p. ej., direcciones de correos electrónicos) y evita el contenido publicitario o que esté fuera del tema tratado. El comentario estará visible después de ser aprobado por el administrador.